El movimiento Lipedema Sin Fronteras (LISFERA) nació con un propósito transformador: romper fronteras para llevar el conocimiento sobre el lipedema a cada vez más personas, profesionales y países.
La iniciativa comenzó a partir de la experiencia del Dr. Diego Rolando Torrico Moscoso y de su trabajo con el lipedema. Al observar el panorama de la condición en América Latina, se dio cuenta de una realidad preocupante: el conocimiento sobre el lipedema y la producción científica relacionada con el tema todavía eran limitados en la región. En varios países latinoamericanos, el tema era poco conocido incluso entre los profesionales de la salud, lo que dificultaba el reconocimiento de la condición, el diagnóstico y el acceso a información calificada.
Ante esta realidad, y a partir de las conversaciones y reflexiones con su hermano, el Dr. Sérgio Torrico, comenzó a tomar forma la idea de crear una red capaz de acercar a los profesionales, promover el intercambio de experiencias y difundir el conocimiento sobre el lipedema más allá de las fronteras.
Así se creó una comunidad en WhatsApp que reunía a médicos y otros profesionales de la salud interesados en compartir experiencias clínicas, discutir casos, divulgar estudios y evidencias científicas y fortalecer la conexión entre quienes se dedicaban al estudio, el diagnóstico y el tratamiento del lipedema.
La comunidad empezó a crecer de forma espontánea. Llegaron nuevos profesionales, distintas regiones pasaron a estar representadas y, poco a poco, la red llegó a otros países. Ese intercambio mostró que los desafíos relacionados con el conocimiento, el reconocimiento y el cuidado del lipedema no se limitaban a una ciudad, un estado o un país.
Cuanto más crecía la comunidad, más evidente se hacía la necesidad de construir algo mayor: una red capaz de conectar América Latina y el mundo en torno a la ciencia, la educación y la concientización sobre el lipedema.
Fue durante este proceso de crecimiento cuando la Dra. Giselle Foureaux también se unió a la iniciativa, aportando su experiencia académica y científica, su trabajo en la Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG) y la fuerza de Lipedema Science, y contribuyó a ampliar la conexión entre la comunidad, la investigación, la producción científica y el ámbito universitario.
La unión de estas experiencias, conocimientos y propósitos fortaleció lo que llegaría a consolidarse como LISFERA, Lipedema Sin Fronteras.
Lo que comenzó como una red de profesionales para intercambiar conocimiento evolucionó hacia un movimiento más amplio, construido de forma colaborativa y capaz de acercar a profesionales de la salud, investigadores, pacientes, familiares, instituciones y todas las personas comprometidas con transformar la realidad del lipedema.
Así, LISFERA lleva en su esencia lo que estuvo presente desde el inicio de su trayectoria: ciencia, colaboración, conexión y conocimiento sin fronteras.